Ciudad de México.- La Cámara de Diputados aprobó el dictamen que reforma el artículo 117 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, en materia de conservación de barrancas.
El documento señala que para la prevención y control de la contaminación del agua, se considerará que corresponde al Estado y a la sociedad prevenir la contaminación de las barrancas.
La reforma aprobada también establece que las aguas residuales de origen urbano deben recibir tratamiento previo a su descarga en barrancas
La legislación vigente refiere únicamente a los ríos, cuencas, vasos, aguas marinas y demás depósitos y corrientes de agua, incluyendo las aguas del subsuelo. Y con el dictamen se agrega a las barrancas.
Al fundamentar el dictamen, Julieta García Zepeda comentó que las barrancas cumplen con una función ecológica importante; son el hábitat de diversas especies de flora y fauna, además de que regulan el clima y producen oxígeno.
Señaló que las barrancas de México enfrentan grandes problemas de contaminación debido a que en ellas desembocan drenajes a cielo abierto, son usadas como depósitos de cascajos y residuos sólidos.
Los cambios en el uso de suelo y el crecimiento de la mancha urbana las han dañado de manera grave.
“Es indispensable que las barrancas sean consideradas apropiadamente, ya que sus beneficios son importantes para mantener el equilibrio ecológico; es necesario que se establezcan criterios que promuevan su conservación”.
La diputada promovente de la iniciativa, María Eugenia Hernández Pérez, señaló que a pesar de los esfuerzos de los tres niveles de gobierno, no se ha dado solución a la contaminación de ríos, barrancas y cuencas, lo que genera graves problemas en la salud de la población y el medio ambiente.
Dijo que las barrancas tienen una función hidrológica muy importante porque propician que se filtre agua hacia el manto acuífero; en ello radica su trascendencia y valor ambiental.
Comentó que en la Ciudad de México y el Estado de México se recibe el 70 por ciento del agua generada desde barrancas y cuencas. Sin embargo, desde hace varias décadas estas zonas ecológicas presentan un grave problema porque son utilizadas como tiraderos de basura y residuos sólidos.

